Física

Utensilios de cocina eléctricos, cómo funcionan


La primera olla arrocera doméstica llegó en 1955, creada por Toshiba. Al reemplazar los utensilios de cocina de hierro fundido de la época, que funcionaban en la estufa de leña, las ollas arroceras eléctricas vinieron para ayudar a las amas de casa japonesas en la tarea agotadora de monitorear las ollas arroceras pesadas.

Poco después, otras compañías ingresaron al mercado, agregando innovaciones que ampliaron la utilidad y las características de las ollas arroceras. Hoy en día, se usan ampliamente porque son prácticos, higiénicos, producen alimentos deliciosos y solo necesitan un enchufe para funcionar.

Algunos podrían pensar: "Pero si tengo que enchufarlo, ¿no desperdiciaré mucha energía?" Gastará un poco de energía, sí, pero ahorra el gas de cocción que usaría con una sartén convencional, que normalmente sería más costoso. Además, los utensilios de cocina eléctricos tienen la ventaja de no quemar alimentos, mantenerlos calientes y apagarlos automáticamente.

Pero, ¿cómo funciona una sartén eléctrica? Consiste en un recipiente con aislamiento térmico con un elemento calefactor incorporado, una bandeja interior antiadherente y una tapa de plástico o vidrio. Cuando se activa, el calor comienza a transferirse al contenedor interno. La configuración básica es alta, baja y desactivada. El responsable de calibrar la temperatura del contenido de la bandeja es el termostato, un pequeño termómetro activado por resorte que se encuentra en la parte inferior de la estructura principal de la bandeja.

Durante el proceso, la comida se cocina en su propio caldo a un ritmo lento y constante, lo que conduce a una preparación más natural. Como no hay contacto con el agua, se preservan las propiedades de los alimentos, así como sus nutrientes, forma y sabor.

Van desde las bandejas de un solo dial más simples hasta las más lujosas con botones o pantallas digitales. Los últimos ofrecen un temporizador que apaga la sartén o cambia la temperatura para mantener los alimentos calientes después de un tiempo de cocción preestablecido. Algunos modelos incluso tienen temporizadores preprogramados para ciertas recetas.

Hoy en día, las sartenes eléctricas se utilizan para la preparación de varios tipos de alimentos, como arroz, frijoles, pasta, verduras, carne, sopas y guisos.

En el caso del arroz, que necesita agua y mucho calor para cocinar el grano, debe seguir cuatro pasos: remojar en el agua, hervir, regar y descansar. En una sartén convencional en la estufa, es difícil realizar todo este proceso perfectamente, de ahí la ventaja de las cocinas eléctricas, que guían automáticamente el arroz a través de estas etapas.

El proceso de cocción del arroz es el siguiente: cuando el agua alcanza el punto de ebullición (100 ° C), ya no se calienta. Mientras haya agua en la sartén, la temperatura debe ser estable. Cuando el arroz absorbe toda el agua en la sartén, la temperatura comienza a aumentar. La sartén eléctrica detecta este cambio y puede apagarse o entrar en el ciclo de calentamiento. En este punto, el arroz ha terminado de cocinarse y ha entrado en la etapa de descanso.